“Me voy con mucha pena y con ganas de volver”, confesó Loïc Badé, el central que el Sevilla ha traspasado al Leverkusen por 29 millones de euros. Una operación impecable en términos económicos, pero con un trasfondo mucho más profundo. Badé fue el último gran hallazgo de Monchi, entonces director deportivo y hoy en el Aston Villa. El dirigente lo incorporó en el mercado invernal de la temporada 2022-2023, procedente del Rennes, mediante una cesión con opción de compra por 12 millones. Conquistó la Liga Europa en 2023 ante la Roma, en una final resuelta en los penaltis, y se consolidó como uno de los pilares del Sevilla en las dos últimas campañas. Ahora es historia. Con su salida, se marcha también el último vínculo que unía al club con su etapa más gloriosa y con la figura de Monchi.
Obligados a vender
Atrapado en una delicada situación económica, que le llevó a iniciar la Liga sin poder inscribir a sus fichajes —Alfon y Suazo— ni a Vargas, incorporación de la pasada temporada, el Sevilla respira con la venta de uno de sus mejores jugadores. Sin embargo, la operación no basta para cumplir con el estricto fair play financiero de LaLiga: la salida de Badé solo permitirá inscribir a Vargas para el partido del próximo domingo ante el Getafe. El extremo suizo no pudo participar en la primera jornada. También se valora la posibilidad de dar entrada a Suazo, lateral izquierdo chileno llegado este verano libre tras jugar en el Toulouse.
El club andaluz, con Antonio Cordón al mando de la dirección deportiva, confía en cerrar más ventas en este tramo final del mercado. Nombres como Juanlu, pretendido por el Nápoles, o Carmona, objetivo del West Ham, están sobre la mesa. Incluso podría salir Lukébakio. Con estas operaciones, el Sevilla busca equilibrar sus cuentas y abrir la puerta a tres incorporaciones que mantengan el nivel competitivo del equipo. La apuesta es arriesgada: el club se desprende de piezas clave y necesita acertar con poco margen económico para confeccionar una plantilla que no vuelva a sufrir en Primera, como ocurrió en las dos últimas temporadas.
Una de las mejores ventas
La salida de Badé, una de las últimas joyas de la corona sevillista, tiene gran relevancia. De hecho, se sitúa entre las diez mayores ventas de la historia del club. Los 29 millones de euros más cuatro en variables lo colocan en la sexta posición en el ranking de traspasos del Sevilla, detrás de Koundé (50 millones), Alves (35,5), Ben Yedder (40), Lenglet (35) y Vitolo (35). Koundé, Alves y Lenglet fueron vendidos al Barcelona; Ben Yedder, al Mónaco; y Vitolo, al Atlético de Madrid.
El Sevilla perdió en la primera jornada ante el Athletic (3-2), aunque dejó buenas sensaciones. Su próximo compromiso será el lunes frente al Getafe, otro equipo con problemas para inscribir a sus jugadores, pese a haber sorprendido con un triunfo destacado en casa del Celta (0-2). Badé disputó un total de 93 partidos con el Sevilla desde su llegada en enero de 2023, anotando tres goles y conquistando la Liga Europa ese mismo año.
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